Esta es mi historia.

Actuar es el lugar donde me siento plenamente feliz. Desde que empecé en el instituto, entendí que el escenario no era solo un espacio, sino una forma de estar en el mundo.

Como actriz me defino como entregada, vulnerable y verdadera. Me interesan los personajes en todas sus formas: los que atraviesan la oscuridad y los que alivian con humor. Creo en la interpretación como un puente donde el público puede emocionarse, reconocerse y respirar durante un momento.

He participado en proyectos que abordan temas sociales como el bullying, la transfobia o el suicidio infantil, historias que invitan a reflexionar desde la sensibilidad. Me mueve tocar algo íntimo en quien mira.

Para mí, actuar no es fingir. Es abrirse.